…Hoy han operado
un ángel
y, él, vivía
conmigo peregrino.
A diario claveles,
o como cualquier
otro es, sin embargo:
¡ éste era aún boa
emboscada fría y diferente!.
Convidados árboles le
abrazan alrededor suyo,
lagrimas de anestesia.
Convaban palabras
ciegas por ir,
bailando de copas
entre hermanos.
Traicionada visión
desayunando orín,
y sabor embalsamado.
Su cala cálida da
vivo vino derribado
del hierro en combate.
¡ Dios qué solos se quedan
pena, pelo y
amor correspondido ido!
cuajada brea blanca
que al varar, ve
arañas corriendo
en sangre del calamar.
¡ Bebé de llantos
perdido acá, entre tejas
bajo sus pies!
buscas amparos olvidados,
blandiendo aire
a pañuelo suspendido.
Vid iluminada
de tuertas amapolas,
acuchillando nueces
por responder.
¡ sponsor oro sin
gotero de colgajos!
atrapada espina fatal
iendo y viniendo
persiguiendo aurigas.
Camillas sonriendo
compinchazos cables
y cortes consentidos
aprendices ya del miedo.
Tics de lanza
ronca sonrojándose
caligrafía espumosa ahí
del apéndice retráctil
y la perla ausente.
¡ Ahora que tú
yo y ella Amén
más el silencio!
jugamos migajas
ahys en la sala
reanimando galopes,
del cáliz herido.
En esta marmita
que tirita, te
traigo agua bañada.
Y este corazón
otoño sin ver
su primavera, va
con un dedo torcido
dentro del bol.
Mudo nudo das
envés comulgado,
sobre la garganta:
¡ No me dejes
nunca jamás!
mirar de infinitud.
Virgen huella,
nieve de sol
sal a la sombra.
Por mucho más
que caliente sola,
nunca contigo
mi mosaico prosa.
¡ Vida mía, su hielo
mariposa se derretirá!...
PINCELADA Nº9 MIRO
…Y
la puerta:
¡ Si!
se podía
abrir.
Era, hora
que comían.
Yo cantaba:
¡ y valla
si lo necesité!
Sin pensar,
ni
en los grupos
de uniformes:
médicos,
enfermeras,
ayudantes
más los
visitantes.
Quirófanos
del imprevisible
lance ya.
De lleno
me metí,
ella lo hizo
antes
primero.
Va
con su amor,
enseñando
caminos.
¡ Ya
en jabón!
una hormiga
que salvé,
me
salió
a saludar.
También
el gorrión
que pan
le dí,
sin verle
vi
besar
afuera
el cristal.
Todo
iba bien
hasta que
enjabonado,
esa ducha
negó
al agua
salir.
¡ Oh, Dios
mío no!
Tantas cosas
que mojar
en mí,
que hasta
los
dedos
de los pies,
a coro
reían
al multiplicarse.
¡ Y secos
quedaron!
cuando
al final,
se mojaron.
Pude
bañar
el cuerpo,
salí
de entre
cortinas
y verla.
Le dije
al oído:
¡ ya me duché!
y siguió
sin enterarse
dormida…
VERSOS POEMA JOSE RAMON
PINTURA: MIRO





















































































